NUESTRA HISTORIA

FAMILIA DOMINGO AÑO 1905

 

MÁS DE UN SIGLO DEDICADOS A LAS PIELES

Nuestra historia empieza alrededor del año 1900, cuando nuestra familia inició su andadura en el mundo de las pieles, una tradición que hemos mantenido y transmitido de generación en generación.

En aquellos primeros años, el trabajo de nuestra familia comenzó con las pieles en bruto. Se encargaban de todo el proceso inicial: su secado, cuidado y preparación , para posteriormente llevar los cueros a las curtidurías, donde se preparaban para la confección. Aquellos comienzos fueron el origen de una profesión que, con el paso de los años, se convirtió en mucho más que un oficio: se convirtió en una forma de vida y en una auténtica pasión por la piel.

Desde 1900 hasta hoy, hemos vivido la evolución de la peletería, aprendiendo y conservando ese conocimiento artesanal que solo se adquiere con décadas de experiencia.

En 1975, mi padre, dió un paso decisivo ampliando sus instalaciones y empezando a dedicarse de lleno en la confección. Creó su propia fábrica e hizo la moda que quiso, siempre creando prendas novedosas y exclusivas para aquellos años. Amaba la innovación y dedicó muchos años de su vida a convertir la empresa en una de las primeras del Norte en confección peletera.

Con el paso de los años, nuestra fábrica se convirtió en un referente y fue reconocida por la calidad de sus trabajos, el cuidado de la confección al detalle y la exclusividad de sus prendas. Por nuestras antiguas instalaciones pasaron personalidades y personas conocidas de todos los ámbitos, que confiaron en la firma para encontrar prendas únicas elaboradas con los mejores materiales.

Aquella etapa supuso un antes y un después en nuestra trayectoria, ya no solo dominabamos el mundo de la piel desde su origen, sino que nos especializamos en transformar dicha materia prima en prendas únicas, cuidando el proceso y poniendo en cada pieza todo nuestro saber adquirido a lo largo de los años.

De muchos es conocida LA SEMANA DE LA PELETERIA, en la que recibíamos a multitud de clientes y personalidades españolas y extranjeras  de todas las esferas, y en la que se podía admirar además de una puesta de escena innovadora gracias a las 20 modelos que venían a desfilar cada año, colecciones sorprendentes en multitud de diseños y colores.

Después de 2003, decidimos, por varias circunstancias, irnos de aquella nave y continuar nuestra labor en un sitio más céntrico y cómodo para los clientes. Aunque en esta nueva etapa, mi padre sigue con nosotros, hoy en día ya, somos sus hijos, los que hemos seguido este oficio, que nos tiene enamorados y que hemos aprendido del  mejor maestro. Él, además de ser un profesional incansable, ha sido un profesional atrevido e innovador y un peletero de los más vanguardistas.

Si ustedes, se acercan a nuestro establecimiento, ahora en Avenida de Portugal, 6 de Logroño, podrán admirar muchas de las imagenes de nuestra historia y premios que se han otorgado a la firma  y que conservamos con gran cariño e ilusión. 

Hoy, más de un siglo después de aquel primer paso, seguimos mirando el futuro, sin olvidar nuestras raíces. Porque la piel no es solo nuestro oficio: es nuestra historia, nuestra pasión y el legado de una familia que ha dedicado generaciones a convertir la experiencia y el conocimiento en prendas únicas.

Desde 1900 hasta hoy, seguimos escribiendo nuestra historia contigo.

Esperanza Domingo Palacios.